
La gripe continúa muy presente en Catalunya a pesar de que la curva de contagios ya ha dejado atrás su punto más alto. Los últimos datos del Sistema d’Informació per a la Vigilància d’Infeccions a Catalunya (SIVIC) confirman que la circulación del virus sigue siendo intensa y que la comunidad autónoma se mantiene por encima del umbral que marca una transmisión moderada.
Según estas cifras, correspondientes a la semana del 29 de diciembre al 4 de enero, la incidencia estimada se sitúa en 248 casos por cada 100.000 habitantes. Es una cifra claramente inferior al pico alcanzado a mediados de diciembre, pero todavía suficiente como para que los expertos insistan en mantener la precaución, especialmente en los grupos de mayor riesgo.
Incidencia actual y evolución tras el pico epidémico
En este momento, la gripe registra una tasa de 248 casos por 100.000 habitantes en Catalunya, un nivel que se considera por encima del escalón moderado de transmisión. Aunque el número de contagios se va reduciendo semana a semana, la circulación del virus continúa muy por encima de lo que sería una situación de tranquilidad epidemiológica.
El máximo de la temporada se alcanzó a las puertas de las fiestas navideñas, cuando la tasa llegó a los 759 casos por cada 100.000 habitantes. Este pico no solo fue más elevado que en campañas previas, sino que además se adelantó en el calendario, situándose a mediados de diciembre en lugar de a finales del invierno, como era más habitual antes de la pandemia.
En las semanas posteriores, la evolución ha sido claramente descendente. Los casos estimados cayeron de 546 a 236 por 100.000 habitantes y, en paralelo, también lo hicieron los diagnósticos confirmados: se ha pasado de 169 a 139 casos diagnosticados por 100.000 habitantes. Todo ello indica que la ola principal ya ha quedado atrás, aunque todavía no se ha recuperado un nivel basal.
Este comportamiento ha llevado a algunos especialistas a advertir de la posibilidad de una segunda ola de gripe más adelante en la temporada, algo que ya se observó el invierno anterior. De momento, no hay confirmación de que vaya a repetirse ese patrón, pero sí se insiste en no bajar la guardia en las próximas semanas.
En cuanto a la distribución por edades, la incidencia más alta se concentra en los menores de 4 años, uno de los grupos donde tradicionalmente el virus circula con más facilidad. Sin embargo, los datos muestran que también en la infancia se está produciendo una reducción de casos, tanto en este tramo como entre los 5 y 14 años. En el grupo de 15 a 44 años la caída es menos acusada y, en cambio, se ha detectado un ligero repunte en los adultos de más edad.

Impacto en el sistema sanitario e ingresos hospitalarios
La presión asistencial derivada de los virus respiratorios también empieza a relajarse en los hospitales catalanes. Los datos del SIVIC señalan un descenso sostenido de los ingresos por gripe, una señal de que la fase más tensa de la epidemia ha ido quedando atrás.
Actualmente se contabilizan 88 pacientes ingresados en plantas convencionales con prueba positiva de gripe, frente a los 110 de la semana anterior. La mayoría de estas personas son de edad avanzada: 67 tienen más de 60 años y, dentro de este grupo, 31 superan los 80 años, lo que confirma que la enfermedad sigue golpeando con más fuerza a quienes ya tienen un estado de salud más frágil.
En las unidades de cuidados intensivos (UCI) también se aprecia una mejoría. Se ha pasado de 14 a 9 pacientes críticos con gripe confirmada, de los cuales 6 tienen más de 60 años. Aunque las cifras son relativamente bajas en comparación con otras oleadas respiratorias, muestran que el virus continúa teniendo capacidad para provocar cuadros graves.
Si se amplía el foco al conjunto de las infecciones respiratorias agudas (IRA), la fotografía sigue siendo notable: 635 afectados por 100.000 habitantes en la semana analizada, lo que equivale a 51.502 casos en toda la comunidad. Esta cifra incluye no solo la gripe, sino también otros virus como el rinovirus, el virus respiratorio sincicial (VRS) o el SARS-CoV-2.
La gripe como virus predominante y el papel de otras infecciones
Dentro de este conjunto de afecciones respiratorias, la gripe se mantiene como el virus predominante en Catalunya. El 39% de las muestras analizadas en laboratorios corresponde a gripe, lo que la sitúa claramente por delante de otras infecciones víricas de tipo respiratorio.
En segundo lugar aparece el rinovirus, responsable del 16% de las muestras, un virus que causa principalmente catarros comunes pero que puede complicarse en personas vulnerables. Por detrás figura el virus respiratorio sincicial (VRS), que supone el 10% de las detecciones globales y es uno de los microorganismos que más preocupan en pediatría por su relación con la bronquiolitis.
En lo que respecta a la gripe, la campaña está dominada por la circulación del subtipo A(H3N2) variante K, que representa el 87% de los casos tipificados. Esta predominancia ayuda a los servicios de vigilancia a ajustar mejor las recomendaciones de vacunación y a evaluar la eficacia de la vacuna utilizada esta temporada.
En la población infantil, los datos de los test múltiples (multitests) muestran que la gripe A es también el virus que más circula entre los niños. En torno al 37% de las muestras pediátricas resultan positivas para gripe A, seguida del VRS, que se detecta en aproximadamente el 15% de los casos. Este patrón confirma que la infancia sigue siendo uno de los principales motores de transmisión de los virus respiratorios.
સમાંતર માં, ધ covid-19 se mantiene estable en niveles bajos de transmisión, lejos de las cifras que se vieron en los momentos más duros de la pandemia. Aun así, continúa bajo vigilancia, especialmente en personas mayores y con patologías de base, donde una coinfección con gripe u otros virus respiratorios podría complicar el cuadro clínico.

Situación del virus respiratorio sincicial (VRS) y otros patógenos
El virus respiratorio sincicial se mantiene activo en Catalunya y, aunque ha tenido un comportamiento algo distinto al de la gripe, también está generando un número significativo de casos. Se trata del principal responsable de la bronquiolitis en bebés y niños pequeños, por lo que su evolución se sigue con especial atención desde los servicios de pediatría.
Durante la misma semana analizada, el VRS ha registrado un aumento hasta los 64 casos por 100.000 habitantes, frente a los 49 de la semana anterior. Estas cifras sitúan la circulación del virus por encima del nivel basal, lo que implica que la actividad sigue siendo relevante, aunque no alcanza la magnitud de la ola de gripe.
En el ámbito hospitalario, el VRS continúa siendo un motivo frecuente de ingreso en los más pequeños. En torno al 43% de los ingresos por este virus corresponden a menores de 4 años, lo que refleja de nuevo la vulnerabilidad de este grupo de edad ante las infecciones respiratorias.
Además de la gripe y el VRS, el rinovirus mantiene una presencia constante, especialmente en forma de resfriados y cuadros catarrales. Aunque en la mayoría de casos cursa de manera leve, en personas mayores o con patologías respiratorias previas puede desencadenar reagudizaciones o descompensaciones.
Cobertura vacunal frente a la gripe y el VRS
La campaña de vacunación de esta temporada ha logrado coberturas elevadas en los grupos de mayor riesgo frente a la gripe. Entre las personas de más de 80 años, alrededor del 67% ha recibido la vacuna, mientras que en el tramo de 70 a 79 años la inmunización alcanza el 54%.
En el caso de los niños de entre 6 y 59 meses, grupo en el que la vacunación antigripal se ha ido incorporando de manera más progresiva, la cobertura ronda el 42%. Aunque esta cifra es inferior a la de los adultos mayores, supone ya un volumen significativo de protección en una franja de edad con alta circulación de virus respiratorios.
Respecto al VRS, Catalunya ha apostado por una estrategia de inmunización muy amplia en los más pequeños, utilizando anticuerpos monoclonales como medida preventiva. La cobertura acumulada es muy alta: se sitúa en el 94% en los bebés nacidos entre abril y septiembre y en el 88% entre los niños nacidos de octubre a mayo.
Tomando en conjunto ambas cohortes, la cobertura total frente al VRS alcanza aproximadamente el 92,5%. Este grado de protección explica en parte que, aunque el virus circule por encima del nivel basal, el impacto clínico grave se mantenga más contenido que en temporadas anteriores sin estas medidas.
Medidas de prevención y recomendaciones actuales
La intensidad de la ola de gripe y el adelantamiento del pico llevó a las autoridades sanitarias catalanas a implantar medidas adicionales de prevención en los momentos de mayor presión asistencial. Entre las más destacadas figura la obligatoriedad del uso de mascarilla en centros sanitarios y residencias.
Además de esta obligación en entornos especialmente sensibles, la Generalitat recomendó el uso de mascarilla en el transporte público y en espacios muy concurridos, especialmente para las personas con síntomas respiratorios o que conviven con personas vulnerables.
Los profesionales sanitarios insisten en que, aunque la incidencia vaya a la baja, las medidas básicas de higiene siguen siendo clave para contener la transmisión: lavarse las manos con frecuencia, ventilar los espacios cerrados, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar y evitar acudir a trabajar o a clase con síntomas intensos.
A todo ello se suma la recomendación de aprovechar la vacunación antigripal en los grupos para los que está indicada y que todavía no la han recibido. La vacuna no impide al 100% la infección, pero sí reduce de forma notable el riesgo de complicaciones graves, ingresos hospitalarios y fallecimientos.
El escenario actual en Catalunya dibuja una temporada de gripe intensa, con un pico temprano y todavía por encima del nivel moderado de transmisión, pero con una tendencia descendente clara y un cierto respiro en los hospitales. La combinación de una buena cobertura vacunal en mayores, la inmunización masiva frente al VRS en bebés y las medidas de prevención mantiene la situación bajo control, aunque la circulación simultánea de varios virus respiratorios recuerda que aún es necesario extremar las precauciones, sobre todo entre la población más vulnerable.